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Los Caracoles tienen concha y las Babosas el cuerpo desnudo. Se alimentan sobre todo por la noche o en épocas de lluvia, devorando hojas. Su presencia se nota por el rastro plateado que dejan al desplazarse. Se combaten fácilmente con cebos o gránulos que se reparten por el suelo y próximo a la planta en pequeños montones.
Es una plaga muy frecuente en jardines y zonas sombrías y húmedas.
Durante el día permanecen ocultos y salen al anochecer o en días nublados, sobre todo después de una lluvia o riego.
Se alimentan de hojas y tallos jóvenes; los síntomas son muy similares a los ocasionados por los gusanos grises y orugas defoliadoras pero se distinguen perfectamente porque dejan una estela de mucosas brillante al arrastrarse
Solución
Puedes recurrir a espolvorear con sal o enterrar un pequeño frasco de cristal lleno de agua o cerveza. La humedad los atrae y perecen ahogados.
Tratamiento
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