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Son orugas que se transforman en mariposas. Se desplazan en fila, una detrás de la otra como en procesión, de ahí el nombre, y es causa frecuente de urticaria y conjuntivitis en las personas, debido a su mecanismo defensivo consistente en unos dardos microscópicos que desprenden.
Durante el invierno esta oruga sale de su nido todas las noches para alimentarse de las hojas del pino, regresando al amanecer. Al principio de la primavera, las orugas alcanzan su estado de madurez. Cuando la mariposa pone sus huevos esta escoge la parte del árbol mas expuesta al sol. Se detecta ya que puede verse el rastro de hilo de seda que dejan las orugas y los nidos como grandes copos de algodón, los pinos sufren una defoliación y puede extenderse de un árbol a otro, apareciendo los pinos salpicados de acículas de color amarillento con finos excrementos en una maraña de hilos de seda en la base.
Las temperaturas suaves pueden adelantar la aparición de la oruga procesionaria, del pino. Si no se han tratado los árboles para eliminar la plaga en septiembre u octubre, cuando la oruga sube a sus capullos, hay que hacerlo antes de que baje, a partir de febrero.
Más información de la procesionaria del pino.
Solución
Es peligroso acercarse a los nidos, al igual que tocar las orugas, en caso de hacerlo protejer los ojos con gafas cerradas, pues al moverlos desprenden millones de tricomas (dardos) envenenados que producen la urticaria. Destruir los nidos, cortándolos y quemándolos o a tiros de escopeta. No destruir hasta que los nidos esten bien formados, 1º quincena de diciembre en zonas cálidas y en las zonas más frías a mediados de noviembre. También se pueden aplacar con pulverización directa de insecticidas realizado a las larvas en primer estado o incluso antes.
Tratamiento
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